Hasta hace un año y medio, el barrio de Los Arroyos en Navalquejigo era atravesado por dos arroyos, el Ladrón y el Charcón.
Desde entonces, un tercero se ha unido a ellos. Se trata del arroyo Cagón, que nace en la valla del Centro del Salud de Los Arroyos y desemboca en el Ladrón.
Este arroyo se alimenta de la desidia y dejación de funciones de la Administración (Ayuntamiento, Canal de Isabel II, Cominidad de Madrid, Confederación Hidrográfica del Tajo) y de los resíduos orgánicos y sanitarios de los vecinos de la zona.
Tras mas de un año y medio de contínuas denuncias ante estos organismos, la rotura de la conducción de aguas fecales que alimenta este arroyo sigue sin repararse.
A la vista de esta situación, exigo al Canal de Isabel II que ya que no es capaz de cumplir con sus obligaciones, que al menos nos devuelva y descuente en los recibos del agua emitidos desde la rotura y hasta su reparación, la parte dedicada a depuración y alcantarillado (en mi último recibo ascendió a 16,15 €).
La situación del alcantarillado en Los Arroyos es lamentable, en Montencinar ni siquiera existe. No quiero ni imaginarme que ocurrirá cuando estén habitados todos los desarrollos urbanísticos previstos en Navalquejigo, cuyas aguas residuales irán a parar a una red de saneamiento vieja en infradimensionada para la población actual.